Dulce veneno de la velocidad que se adentra sigilosamente en mis venas.
La mordedura cuando empuño el gas me absorbe y cautiva toda mi concentración enfocada en la carretera.
Mi ley, flaskear. Ser el más rápido y que lo único a ver sea la nueva curva a trazar.
Y yo que pensaba que ya no podía haber más y ayer prové el bankai.
Dos diseños artísticos deportivos en los que me monté, Yamaha R6 y Suzuki GSX-R 6.
Spa white me ataca, te toca sentir lo que es una moto. La prueba fue rápida, pero la sensación perdura en mi interior cual veneno de la velocidad.
Una recta, una moto y yo. ¡Dios mío! ¿¡Qué es este loco rugido!? ¡Qué bravío! Parece que voy a despegar! Será el bankai? A 130km/h en unos breves segundos y la moto todavía podía ir más rápido.
Justo detenerme junto a mis compañeros spa recibo una nueva ofrenda. Spa blue me, ahora te toca catar ésta. Otra vez la recta, se repite la sensación, el bankai aparece con su rugido infame y su mordedura es más profunda. El veneno me invade.

Mono Alucinando (parecido a mi cara dentro del casco)
¿Qué voy a hacer? Mi cuerpo todavía tiembla, pero… quiero más…
Vssssssss
Spa Red
P.S.: Para aquellos que no lo sepan. El bankai es pasar de una moto limitada (34cv) a otra no limitada (136cv en este caso).